El mejor Barça fulmina al Celta por la vía rápida
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La sintonía entre Jordi Alba y Messi fabrica tres goles en menos de media hora para sentenciar la eliminatoria de Copa

Con 4-0 al descanso, el Barça midió esfuerzos y Valverde sustituyó a Messi en la segunda parte

El más destacable Barça de la temporada liquidó al Celta sin miramientos y por la vía ligera.

FC Barcelona 5 – 0 Celta de vigo

No hubo ni asomo de duda en el Camp Nou de que el conjunto blaugrana se clasificaría para los cuartos de final de la Copa del Rey, tan enchufado como compareció el Barça al partido, con la capacidad de firmar 4 goles en la primera media hora y de sentenciar la eliminatoria.

Antes de que el Celta pudiera tomarle el pulso al partido, Messi ya lo había puesto patas arriba.

El argentino se zambulló en el partido con tanta intensidad que los players del Celta solo lograron seguirle con la mirada: empeñado en monopolizar el choque, Messi impulsó al Barça en una primera media hora monumental, con ritmo, exactitud, fluidez y acierto goleador.

Messi, quién si no, abrió el marcador con un enorme remate desde la de adelante del sector, al primer toque, tras un óptimo pase de Jordi Alba desde la banda izquierda.

El del costado zurdo fue el más destacable colega de Leo: de hecho, la conexión entre los dos fue la guinda del pastel del Barça y la tumba del Celta, incapaz de frenar a Leo y los suyos.

Jordi y Alba y Messi lo volvieron a llevar a cabo al cuarto de hora, solamente tres minutos luego del primer gol.

Progresó Alba por su banda, vio a Messi acompañar la jugada y el pase atrás del del costado lo recogió Messi para volver a batir a Sergio, impotente frente el temporal blaugrana.

Con el 2-0 en el marcador, el Barça no levantó el pie del acelerador: tenía que ver con sentenciar la eliminatoria cuanto antes y transformar el 1-1 de la ida en una mera anécdota.

LOS RETOQUES DE VALVERDE FUNCIONARON Los cambios que Valverde ingresó en el conjunto (Mascherano fue titular en el eje de la defensa, Semedo en el del costado diestro y André Gomes en el interior derecho) sirvieron para incrementar las revoluciones del conjunto, que multiplicó sus prestaciones para prestar su mejor versión.

Desarboló el Barça al Celta con un juego cambiante, exacto y terminado, tanto al pie como al espacio, en corto y en extenso.

De esta forma, no tardó en llegar el tercero, fruto de un nuevo chispazo entre Messi y Alba.

En esta ocasión fue el argentino quien descubrió al del costado, con un increíble pase de 35 metros.

Alba corrió por su banda y ya en el sector del Celta, se adelantó a la salida de Sergio para batirle por bajo.

EL GOL DE SUÁREZ, UN REGALO

No había novedades del Celta: Iago Aspas fue una isla en ataque, Lobotka solamente ha podido crear juego y Pione Sisto no solo no ha podido dar nada en ataque, sino que se equivocó de bulto que permitió a Luis Suárez anotar el cuarto del Barça, en un esférico muerto en el sector, un obsequio que el uruguayo no desaprovechó. Solamente había transcurrido media hora y el Barça ya había cantado 4 goles, margen bastante para ofrecer por clausurada la eliminatoria.

Los últimos minutos de la sección primera fueron más tranquilos: el Barça contemporizó, probando a André Gomes como interior diestro y a Rakitic como punta del rombo (por detrás de Messi y Suárez) mientras el Celta firmaba irremediablemente su rendición.

MEDIA HORA DE DESCANSO PARA MESSI

En el descanso, Unzúe renunció a Iago Aspas y a Wass en el descanso, en un intento de dosificar a los suyos y compactar más a su conjunto. Valverde, por su lado, logró reposar a Piqué dando entrada a Vermaelen.

La novedad llegó en el minuto 14 de la segunda parte, cuando el cartelón del cuarto árbitro indicó el ’10’ de Messi.

Valverde concedió media hora de descanso al argentino para ofrecer entrada a Deembélé. Además descansó Iniesta: le sustituyó Arnaiz, que sigue caminando en el primer conjunto.

DEMBÉLÉ, EXCELENTE AL ESPACIO

El Barça acabó el partido con dos extremos, 4-3-3, con Dembélé y Arnaiz como escuderos de Luis Suárez.

El delantero francés, fichaje más caro de la historia del Barça hasta la llegada de Coutinho, dejó datos muy atrayentes y una evidencia: con espacios, es un jugador vertiginoso, ágil y vertical, increíble al contragolpe.

No marcó, pero cada partido le se utiliza para acoplarse mejor al engranaje de Valverde.

El partido lo cerró Rakitic, que remató libre de marca un córner botado por Dembélé desde el costado derecho del ataque del Barça.

Algo más ofertó laa noche en el Estadi, más allá de corroborar la evolución de André Gomes, que se ve ir ganando seguridad con el paso de las semanas, la voracidad de Suárez, que buscó el gol hasta la extenuación o los cánticos de la grada en pos de Mascherano, que ha podido vivir su último partido como blaugrana en el Camp Nou.

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